La
mejor opción para los tirajes cortos (menos de 1,000 impresiones)
es sin duda la impresión digital. Hay muchos trabajos que
requieren calidad de offset pero por el volumen reducido no es costeable
darles salida en dicho método, debido a los elevados costos
de negativos y placas que se utilizan en este proceso.
A través de la impresión digital,
donde se manda directo desde la computadora, es posible sacar desde
una hoja en una variedad de papeles como opalina, autoadherible,
cromacote o couché, con una calidad muy cercana a la selección
de color en offset.
Para muestras de las diversas aplicaciones que
tiene la impresión digital consulte nuestro portafolio.